miércoles, 12 de mayo de 2010

La vida sin música apesta.

La música que por millones de años ha sido melodía para nuestros oídos, ese ritmo que hace que te guste una canción demás, esos solos de guitarra que te provocan orgasmos musicales y es que la música no lo será todo en la vida, pero la vida sin música es  muy deprimente y es que ella nos motiva, nos hace olvidarnos de nuestros problemas, una simple canción nos puede alegrar el día, nos hace reflexionar, nos hace tener paz y encontrarnos con nosotros mismos, nos hace recordar, llorar, reír, infinidades de cosas.
Imagínense por un momento la vida sin música, ¿verdad que no tendría sentido? es como un vacío que tuviéramos en nuestra vida y que nunca se llenara, no hay quien reemplace la música, ella es como la energía, no desaparece, se transforma. En ella se puede encontrar miles de ritmos y sabores, que por supuestos no a tod@s nos gustan, cada quien tiene sus preferencias y se le respeta. A través de ella contamos una historia, nos desahogamos, protestamos, decimos indirectas directas, nos confesamos, decimos cuanto nos gusta esa persona con dedicar una simple canción, letras llenas de algún mensaje especial, eso es lo bonito de la buena música. Por supuesto no todo es color rosa en esta cuestión, hay letras vacías, llenas de odio, herejía, blasfemias, que también existe en ese mundo, como todo  ¿cierto?
Siempre he dicho que en esta vida todo tiene su color blanco y su color negro y de esta la música no se salva tampoco. Cuando nos enviciamos con una canción y la reproducimos miles de veces en un día y/o varios días, cuando no te puedes sacar esa letra que tanto te fascina y que tanto a ti como a mí nos ha pasado infinidades de veces. ¿Qué más puedo decirte de la música? Ella lo es TODO, hasta nos ponemos dramáticos con ella, y es que toda causa tiene su efecto, la música lo es todo y no hay palabra que describa todo lo que ella puede hacer en la vida de cada uno de nosotr@s.

No hay comentarios: